Quién lo iba a pensar hace ¿8? ¿9? Unos cuantos años.
Cuando pegados a la radio esperábamos que sonaran nuestras canciones preferidas.O con los ojos pegados a la tele y al mando del video, prestando atención para no grabar los anuncios. Que una mula, que no esta de más decir, que en peligro de extinción, nos traería las alforjas llenas de regalos. No en forma de versos Pero regalos. Algún tiempo después.
¿Somos amigos de los animales? ¿Les damos tanto como ellos a nosotros? ¿Es la amistad lo que nos mueve a estar conectados, o simplemente el interés? Es mejor no contestar, olvidarse de todo. ¡Vamos a bailar toda la noche! gracias a una mula sin nombre a la que todos miman.