A mi me aterra ¡lo que puedan pensar esos hombres! Supongo que ni beben agua y nunca han probado el mate.
Señores de trajes negros en oficinas grises,
no beben mate, ni siquiera el de Rivadavia.
Pasan la vida escapándole al sol.
Y yo en mi ignorancia, me pregunto simplemente:
¿Qué quieren de nosotros?
¿Qué pueden querer de mí?
Ellos no son como los negros del agua.
Pero también me dan miedo.
Pues esos hombres vestidos de negro, no dudan como aquel o como aquella o aquesha, que desojan margaritas con manos nada firmes impregnadas de indecisa boludez.




laveron dijo
mmmmmmm...miedo??? naaaa...sí somos libres cómo pájarosss ( o eso es lo que creemos, o ese es el cuento que nos creímos)...
Orwell, de chiquita quizé ser como vos!!!!
9 Noviembre 2005 | 02:12